Si pudiéramos medir la actitud porcentualmente, ésta debería ocupar por lo menos el 50% del TODO.
El TODO está compuesto por nuestros conocimientos, cualidades, destrezas, experiencias, imagen etc.,
UNA BUENA ACTITUD va por tanto directamente relacionado con el mayor o menor porcentaje de actitud que incorporemos a nuestras acciones.
La actitud podríamos definirla como el conjunto de pensamientos y deseos conscientes que pone en marcha el motor de nuestra locomotora.
Nosotros decidimos el tamaño y potencia del motor de nuestra locomotora, lo realmente importante es ponerlo en marcha.... ¿recuerda?
Para pasar a la acción, estos pensamientos y deseos deben ir orientados en la misma dirección y tener una referencia predeterminada en el tiempo PARA PROVOCAR el comienzo.
Finalmente para que la actitud se ponga en marcha se necesita un por qué y un para qué, es decir la recompensa o beneficio a obtener o identificar la pérdida a evitar.
Los ingredientes básicos de la receta de la actitud son por tanto: Pensamientos y deseos conscientes, destrezas, cualidades, imagen, tiempo y acción.
La actitud puede ser positiva o no, proactiva o reactiva, activa o pasiva etc.,
Es evidente que si la actitud es el motor que nos hace salir hacia adelante, ¿Se le puede considerar ACTITUD a todas aquellas acciones que no ponen en marcha nuestra locomotora?
En este caso la actitud sería negativa, es decir nos impediría pasar a la acción y nos conduciría peligrosamente al escenario contrario de la pro actividad.
Todo en este mundo es teórico, sin embargo cuando pasamos a la ACCION la teoría se convierte irremediablemente en PRACTICA.....y esto si depende de nosotros mismos......... AFORTUNADAMENTE.
Gracias por el tiempo dedicado
Adiós, Adeu, Agur
No hay comentarios:
Publicar un comentario